¿Qué es la aerotermia?

Antes de empezar

  • La aerotermia es un sistema de climatización que usa una bomba de calor para extraer la energía del aire exterior y convertirla en calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria para la vivienda.
  • Un mismo equipo cubre las tres necesidades, con un consumo formado por ~75-77% de energía renovable del aire y ~25% de electricidad.
  • La inversión inicial es alta, pero el retorno suele situarse entre 3 y 5 años frente a una caldera convencional.
  • El Código Técnico de la Edificación exige que cubra al menos el 70% de la demanda de ACS y climatización de piscina en los casos aplicables.

Si te estás planteando cambiar tu sistema de climatización, la aerotermia es probablemente el nombre que más te ha aparecido en los últimos años. La decisión que tienes delante no es solo «¿me interesa?», sino «¿qué tipo de aerotermia encaja con mi vivienda, mi instalación actual y mi presupuesto?». De eso depende que el cambio sea sencillo o que implique una reforma.

La aerotermia es un sistema que usa una bomba de calor aire-agua para captar la energía renovable del aire exterior, incluso con temperaturas bajo cero, y transformarla en calefacción, refrigeración y agua caliente para la casa. Es, en esencia, un único equipo que sustituye a la caldera y, en muchos casos, también al aire acondicionado.

A lo largo de este artículo vas a ver cómo funciona por dentro, qué tipos existen, qué ventajas e inconvenientes tiene de verdad, si se puede combinar con lo que ya tienes instalado, cuánto cuesta y qué mantenimiento exige. Con esa información podrás valorar si es la solución adecuada para tu vivienda o si conviene esperar.

¿Qué es la aerotermia?

La aerotermia es una tecnología de bomba de calor aire-agua que extrae energía térmica del aire exterior mediante un ciclo termodinámico, y lo hace incluso cuando las temperaturas caen por debajo de cero. No quema nada: capta calor del aire y lo transfiere al circuito de agua de la vivienda.

Lo que la diferencia de un sistema tradicional es que un único equipo proporciona tres servicios a la vez: calefacción, refrigeración gracias a un ciclo reversible, y agua caliente sanitaria (ACS). El reparto energético aproximado es de un 75-77% de energía renovable del aire y un 25% de electricidad para mover el sistema, lo que explica buena parte de su ahorro energético frente a caldera de gas o gasóleo.

Desde la Directiva europea 2009/28/CE, del año 2009, la aerotermia está reconocida oficialmente como energía renovable e inagotable. En España, el Código Técnico de la Edificación (CTE) recoge esa condición de forma práctica: exige que, en los casos donde aplica, la aerotermia cubra al menos el 70% de la demanda energética anual de ACS y climatización de piscina, con un rendimiento medio estacional (SCOPdhw) superior a 2,5.

¿Cómo funciona la aerotermia?

Detrás de un sistema de aerotermia hay un ciclo termodinámico que se repite de forma continua, apoyado en cuatro componentes: el evaporador, el compresor, el condensador y la válvula de expansión. Entender estos cuatro pasos ayuda a comprender por qué el sistema sigue funcionando incluso en días fríos.

Todo empieza en la fase de captación: la unidad exterior absorbe la energía térmica del aire, y el gas refrigerante que circula por el evaporador se evapora al absorber ese calor, aunque la temperatura ambiente sea baja. A continuación llega la compresión: el compresor eleva la presión de ese gas, lo que hace subir bruscamente su temperatura.

Con el gas ya caliente, entra en juego el intercambio: en el condensador, el gas cede su energía al circuito de agua de la vivienda, que es lo que finalmente calienta radiadores, suelo radiante o el depósito de ACS. Por último, la expansión: la válvula de expansión reduce la presión y la temperatura del refrigerante, que vuelve a estado líquido y reinicia el ciclo. El agua ya calentada se distribuye por suelo radiante, radiadores de baja temperatura o fan coils, o se acumula para el agua caliente sanitaria.

¿Y en verano? El ciclo reversible

El mismo equipo que calienta en invierno puede enfriar en verano, sin necesidad de instalar nada adicional. Una válvula inversora cambia el sentido del ciclo en los meses cálidos: en lugar de captar calor del exterior, el sistema extrae el calor del interior de la vivienda y lo expulsa fuera. El resultado es refrigeración, ya sea mediante aire acondicionado o suelo refrescante, con el mismo equipo que en invierno da calefacción.

Tipos de sistemas de aerotermia

No todos los sistemas de aerotermia son iguales. La clasificación más útil a la hora de elegir se hace según de dónde se capta el calor, y según cómo está distribuido físicamente el equipo. Conocer estas variantes ayuda a identificar cuál encaja mejor con tu vivienda.

Aire-agua

Transfiere el calor del aire exterior a un circuito de agua, que después se usa en suelo radiante, radiadores o ACS. Es una opción versátil, adecuada también para climas fríos, y es la configuración más habitual en vivienda residencial en España.

Agua-agua

Aprovecha el calor del agua subterránea, de un lago o de un río cercano en lugar del aire. Es muy eficiente, pero su viabilidad depende por completo de la ubicación geográfica de la vivienda, algo que no todas las parcelas tienen.

Aire-aire

Extrae el calor del aire exterior y lo transfiere directamente al aire interior, sin pasar por un circuito de agua. Es la instalación más económica y de respuesta más rápida, especialmente adecuada para climas moderados.

Monobloc

Todo el equipo, compresor, evaporador y condensador incluidos, está integrado en una única unidad exterior. La instalación es sencilla y económica, aunque su rendimiento puede bajar algo en climas muy fríos.

Bibloc

Se reparte en dos unidades: la exterior con compresor y evaporador, y la interior con condensador y distribución. Es más flexible y eficiente, aunque la instalación es algo más compleja, con la ventaja de un menor impacto visual en el exterior.

Híbrida

Combina la bomba de calor con una caldera de gas o gasóleo: la bomba trabaja en condiciones favorables y la caldera se activa solo en frío extremo, optimizando el ahorro eléctrico sin renunciar a la caldera existente.

Ventajas y desventajas de la aerotermia

Como cualquier sistema, la aerotermia tiene un lado favorable, que suele ocupar la mayor parte del discurso comercial, y un lado de limitaciones reales que conviene conocer antes de decidir.

Ventajas de la aerotermia

  • No produce emisiones ni humos, porque no hay combustión de por medio.
  • Mantenimiento mínimo comparado con una caldera de gas o gasóleo.
  • Funcionamiento silencioso, tanto en la unidad interior como en la exterior.
  • Un solo equipo cubre calefacción, refrigeración y ACS.
  • No depende de gas ni gasóleo contratado, lo que reduce el gasto energético.
  • Retorno de la inversión en un plazo medio de 3 a 5 años frente a caldera + depósito + aire acondicionado, más rápido si se compara con gasóleo o gas propano.
  • Se combina bien con energía solar fotovoltaica, acercando la factura eléctrica a 0€.
  • Cada vez más presente como equipamiento estándar en vivienda de obra nueva.

Desventajas de la aerotermia

  • Inversión inicial elevada, aunque el coste operativo posterior sea bajo.
  • Requiere espacio exterior para la unidad, con buena circulación de aire y una toma eléctrica cercana.
  • Su rendimiento baja cuanto más fría es la temperatura exterior, y es menos eficiente en climas extremadamente fríos, como en alta montaña.
  • Puede requerir adaptar el sistema de calefacción existente (radiadores, tuberías) si este no está preparado para trabajar a baja temperatura.

¿Se puede combinar la aerotermia con radiadores, calderas o paneles solares?

Esta es probablemente la duda más práctica de quien ya tiene un sistema instalado: ¿hay que cambiarlo todo, o se puede adaptar la aerotermia a lo que ya existe en casa? La respuesta corta es que depende del tipo de radiadores y del equipo elegido.

Los radiadores tradicionales trabajan a alta temperatura, entre 70 y 80ºC, mientras que una bomba de calor aerotérmica estándar distribuye agua a unos 55ºC, por lo que tradicionalmente se recomendaba sobre todo para suelo radiante. Sin embargo, hoy existen equipos de aerotermia de alta temperatura que alcanzan hasta 75ºC, compatibles con radiadores de cualquier vivienda, además de soluciones híbridas donde el radiador aporta la potencia extra en las horas de frío más intenso.

Sustituir una caldera por aerotermia es posible incluso con radiadores a 70-80ºC, gracias a tecnologías como el ciclo frigorífico doble o la inyección de gas y líquido, normalmente con una pequeña adaptación del sistema hidráulico. En pisos pequeños, la principal limitación no suele ser el radiador, sino encontrar espacio interior para el depósito de ACS, ya que la aerotermia no calienta el agua de forma instantánea como una caldera «combi».

A tener en cuenta

  • La aerotermia se puede combinar con caldera de condensación o con paneles solares térmicos y fotovoltaicos en sistemas híbridos, sin necesidad de sustituir por completo lo que ya tienes.
  • Actualmente no es obligatorio instalar paneles solares térmicos en obra nueva si la bomba de calor cubre la contribución renovable mínima exigida: 60% con COP superior a 2,5, o 70% con COP superior a 3,3.

Coste e instalación de la aerotermia

Antes de decidirte, conviene tener claro el orden de magnitud del presupuesto y cómo se desarrolla la instalación paso a paso, incluyendo qué ayudas existen para reducir el desembolso inicial.

¿Cuánto cuesta instalar aerotermia?

Para una vivienda media de unos 100 m² en España, el coste de instalación puede variar aproximadamente entre 6.000 y 24.000 euros, según la fuente consultada. El precio incluye la bomba de calor y los equipos de control, y en función del caso también la calefacción, el ACS y la refrigeración. El importe final depende sobre todo de la superficie de la vivienda, del tipo de equipo elegido y de la complejidad de la instalación, es decir, de si hace falta obra o no.

¿Cómo es el proceso de instalación?

  • Estudio técnico con un instalador para calcular la potencia necesaria y elegir el equipo adecuado.
  • Elección de la ubicación de la unidad exterior, con buena circulación de aire y una toma eléctrica cercana.
  • Montaje y conexión del sistema: unidad interior, tuberías de refrigerante, conexión al circuito de calefacción y refrigeración, calibración y configuración del control.
  • Pruebas de seguridad y puesta en marcha del equipo.

Normalmente no hace falta obra si ya existen radiadores o suelo radiante, salvo el espacio para la unidad exterior. La instalación en sí suele durar entre 1 y 2 días, hasta un máximo de 5 según la complejidad; pero si no hay ningún sistema de calefacción o refrigeración previo, la reforma de tuberías y suelos puede llevar entre 1 y 2 semanas.

Ayudas y subvenciones para la aerotermia

Existen programas de ayudas a energías renovables térmicas en el sector residencial en distintas comunidades autónomas, por ejemplo en la Comunidad de Madrid, para instalaciones de producción de energía térmica renovable destinada a climatización o ACS. Algunos fabricantes también han ofrecido subvenciones específicas ligadas a modelos concretos y a fondos Next Generation, pero el importe y la vigencia dependen del programa y de la comunidad autónoma en cada momento. Lo más prudente es consultar la convocatoria vigente antes de presupuestar, en lugar de dar por seguro un importe fijo.

Mantenimiento de la aerotermia

  • Limpieza de filtros, idealmente una vez al año; es una tarea que puede hacer el propio usuario.
  • Purgado del circuito de agua, recomendado un par de meses después de la puesta en marcha y después cada 2 años, tarea que debe realizar personal especializado.
  • Verificación cada 2 años del estado de válvulas, purgadores y cableado, también a cargo de un técnico.
  • Comprobación regular del correcto funcionamiento del sensor del termostato.
  • El mantenimiento es obligatorio según el Reglamento de Instalaciones Térmicas en Edificios (RITE), como en cualquier generador de calefacción, y puede realizarlo cualquier instalador con carnet RITE.

Como en cualquier instalación de climatización, el criterio para saber cuándo llamar a un profesional es sencillo: si el mantenimiento se queda en limpiar filtros, puedes hacerlo tú mismo; en cuanto entra en juego el circuito de refrigerante, las válvulas o el cableado, es momento de dejarlo en manos de un técnico con carnet RITE. Si te estás planteando dar el paso, un buen estudio técnico previo es lo que marca la diferencia entre una instalación que rinde durante años y una que da problemas desde el primer invierno.