¿Cuánto cuesta una alarma en casa? Precio real y por compañías

Antes de empezar ⚠️

  • Poner una alarma en casa cuesta, de media, entre 30 € y 50 € al mes, más entre 49 € y 99 € de instalación si no viene incluida
  • El precio final depende del tipo de vivienda y del número de detectores necesarios
  • Compara siempre el coste proyectado a 24 meses, no la oferta del primer mes

Antes de firmar nada, hay que tener claro qué se va a pagar realmente por poner una alarma en casa, y durante cuánto tiempo. El precio de instalación es solo la punta del gasto: lo que de verdad marca la diferencia entre compañías es la cuota mensual y la permanencia a la que te comprometes.

Aquí desgranamos el precio real a largo plazo de una alarma en casa: instalación, equipo y cuota mensual por separado, cómo varía según el tipo de vivienda, y qué compañías compensan según lo que ofrecen frente a lo que valoran sus clientes.

El objetivo no es quedarte con la cifra más baja del anuncio, sino saber calcular lo que vas a pagar durante toda la permanencia, que suele ser de dos años.

Los tres costes que forman el precio de una alarma

Antes de comparar compañías conviene saber qué se está pagando exactamente, porque el precio total de una alarma nunca es solo la cuota mensual: hay tres partidas distintas, y cada una se negocia por separado.

  • La instalación cuesta entre 49 € y 99 € + IVA cuando no es gratuita, aunque varias marcas como ADT o Prosegur la ofrecen desde 0 € como reclamo comercial.
  • El equipo —central, teclado y detectores— ronda entre 300 € y 600 € si se compra aparte, aunque ADT y Prosegur lo ceden gratis a cambio de permanencia.
  • La cuota mensual media ronda los 35 € al mes, con descuentos parciales o totales durante los primeros meses como gancho comercial.
  • Todos estos importes llevan un IVA del 21 % añadido, algo que muchas ofertas no dejan claro en el precio destacado.

Fijarse solo en la cuota mensual publicitada es el error más habitual: hay que sumar instalación, equipo y las cuotas reales una vez pasa la promoción para saber el precio de instalación de una alarma en casa de verdad.

Qué exige la ley como mínimo instalable

El precio de partida de cualquier kit no es arbitrario. La Ley de Seguridad Privada fija un mínimo de elementos que toda instalación debe incluir, y eso explica por qué ningún kit «básico» baja de cierto umbral, por muy pequeña que sea la vivienda.

Ese mínimo legal exige una central de comunicación, un teclado y tres detectores de interior. Al menos uno de esos tres detectores debe ser de imagen, es decir, permitir videoverificación en caso de salto de alarma.

Aunque tu vivienda pudiera cubrirse con menos —un piso pequeño con un único acceso, por ejemplo—, la instalación de los tres detectores es obligatoria por normativa. Es un coste de base que ninguna compañía puede recortar, aunque sí puede regalarlo como parte de una promoción.

Cuánto cuesta según el tipo de vivienda

El número de accesos y la superficie de la vivienda determinan cuántos detectores hacen falta, y eso es precisamente lo que mueve la cuota mensual de un tipo de inmueble a otro.

Piso

En un piso, la cuota mensual ronda los 40 €/mes. En un piso intermedio suele bastar con un sensor en la puerta principal, uno o dos detectores de movimiento y, en ocasiones, una cámara básica, porque normalmente solo hay un punto de entrada habitual.

Chalet o adosado

Aquí la cuota se acerca más a los 50 €/mes. Al tener más puertas y ventanas accesibles desde el exterior, un chalet o adosado necesita más detectores perimetrales o de interior que un piso, lo que encarece la instalación final.

Local comercial / negocio

En un negocio, la cuota mensual se mueve entre 48 € y 55 €, con una instalación de entre 90 € y 200 €. Suele incluir un pulsador anti-atraco y cámaras de vigilancia, además de los detectores estándar de movimiento y apertura.

Comparativa de precios entre compañías

Los precios publicados varían mucho entre compañías, y conviene mirar también la valoración real de los clientes, no solo la cuota de entrada que aparece en el anuncio.

Securitas Direct

Securitas Direct no publica una cuota ni una instalación fijas: remite siempre a un estudio de seguridad personalizado, así que el precio queda «a consultar» hasta que un técnico visita la vivienda. Su nota media en Trustpilot es de 2,9/5 sobre 2.800 reseñas.

ADT

ADT ofrece instalación desde 0 € y equipo cedido gratis, con cuota desde 38 €/mes y una promoción de dos meses gratis. Es la mejor valorada de las tres comparadas: 4,1/5 en Trustpilot sobre 1.150 reseñas.

Movistar-Prosegur

Movistar-Prosegur también regala instalación y equipo, con cuota desde 44,90 €/mes y una promoción de cuatro cuotas a 9,90 €. Es la peor valorada de las tres: apenas 1,5/5 en Trustpilot, algo a tener muy en cuenta antes de firmar.

Segurma

Segurma ofrece su sistema desde 33,95 €/mes durante 12 meses, una opción orientada sobre todo a segundas residencias o pisos con menor riesgo de intrusión, donde no siempre compensa pagar el equipo más completo.

Antes de empezar

  • La cuota más barata en el anuncio no siempre es la que mejor valoran los clientes
  • Compara siempre la nota real en plataformas independientes, no solo el precio de entrada

Qué sube la cuota: dispositivos adicionales

El kit básico rara vez es la instalación final. Cada extra que se añade tiene un coste, casi siempre mensual y no de instalación, así que conviene revisarlo antes de firmar el contrato.

  • Añadir un dispositivo extra suele encarecer la cuota entre 1 € y 6 € al mes, según el tipo de dispositivo.
  • Los extras más habituales son detectores de exterior o perimetrales, detectores de humo, cámaras de vigilancia continua y el servicio acuda de vigilante privado, con tarifa distinta si la vivienda está en zona apartada.
  • Regla práctica: cuantos más detectores fuera del kit básico, mayor la cuota. No merece la pena pagar por lo que no se va a necesitar.

Antes de firmar: permanencia y precio real a largo plazo

La oferta del primer mes no es el precio real de una alarma en casa. Hay que proyectar el gasto durante toda la permanencia para comparar compañías de forma justa, y no dejarse llevar por la cuota reducida de los primeros meses.

La permanencia habitual es de 24 meses en contratos de hogar, y de 24 a 36 meses en contratos de negocio, con penalización si se da de baja antes de tiempo. Antes de firmar, conviene preguntar explícitamente por esta cláusula.

Para calcular el coste real hacen falta tres datos: el precio de instalación, la cuota con la oferta vigente y la cuota una vez termina esa oferta. Con esos tres números, proyecta la inversión total a 24 meses en vivienda o 36 en negocio, sumando instalación más cuotas, en lugar de fijarte solo en el precio publicitado del primer mes.

Con estos tres costes claros —instalación, equipo y cuota real a largo plazo— comparar compañías deja de ser un ejercicio de fe en la oferta del primer mes. Si tras hacer los números algo no te cuadra o la vivienda tiene particularidades que no ves claras, pide siempre un estudio de seguridad antes de firmar la permanencia.